IMPACTO DEL COVID-19 PARA LA GENTE DE MAR.

Además de la posible reducción de las oportunidades de empleo, la gente de mar se ve confrontada con los problemas siguientes:

  1. Dificultades importantes para embarcar o desembarcar de sus buques en los puertos, teniendo presente que cada mes unos 100 000 marinos participan en cambios de tripulación.
  2. Restricciones para viajar e imposición de periodos de cuarentena a la gente de mar en el ámbito internacional, incluso después de su examen médico.
  3. Prohibición de regresar a sus hogares, o retrasos para obtener esta autorización.
  4. Restricciones a la posibilidad de poder ir a tierra para recibir atención médica.
  5. Restricciones en el suministro a los buques de material médico esencial, combustible, agua, piezas de repuesto y provisiones, incluso en casos en que se les deniega la entrada a puerto.
  6. Acceso insuficiente a mascarillas, trajes de protección y demás equipos de protección personal (EPP), a menudo como consecuencia de las restricciones de suministros.
  7. Prolongación de los periodos de servicio de la gente de mar más allá de la duración establecida en los contratos de trabajo o la legislación nacional, lo que les provoca una fuerte FATIGA.
  8. Problemas para participar en cursos de formación o de actualización a efectos de la certificación de competencias.
  9. Vencimiento de los certificados de competencias y los certificados médicos, cuya duración es limitada.
  10. mayor estrés, aislamiento y presiones sociales para la gente de mar y sus familias.
  11. Obstáculos para acceder a los servicios de bienestar portuarios.

Estos y otros problemas derivados del COVID-19 han tenido también incidencia en las operaciones de transporte marítimo, por ejemplo, al impedir que el personal especializado, y los técnicos, lleven a cabo sus tareas, entre ellas la inspección de la seguridad de los buques y la reparación de equipos.

Se ha observado una movilización considerable de los mandantes e interlocutores de la OIT, a todos los niveles, para hacer frente al impacto del COVID-19 en el transporte marítimo y la pesca, y en particular en el seno de la Mesa del Comité Tripartito Especial del Convenio sobre el trabajo marítimo, 2006, en su versión enmendada (el MLC, 2006).

La Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) destaco la importancia crucial de que todos los gobiernos mantengan el flujo del comercio marítimo, autorizando el acceso de los buques comerciales a los puertos de todo el mundo y facilitando los desplazamientos y el relevo rápido de las tripulaciones.

U.T.T